Os informamos de diversos actos a celebrar en nuestras Parroquias con motivo de la Semana de la Misericordia. Leer mas........
SEMANA DE LA MISERICORDIA
Organizadas por la Junta de Hermandades de Daimiel. Nos invitan a todos fieles y cofrades a reflexionar sobre la dimensión bíblica, teológica y pastoral de la Misericordia. Se celebrarán en las Mínimas a las 20 h los días 29 de Febrero, 1 y 2 de Marzo.
El papa Francisco ha sugerido a todas las Diócesis de la Iglesia que se organice una oración continua ante el Señor. Según el mismo Papa ha de “ser una experiencia para volver al Señor y redescubrir el sentido de la propia vida”, dentro de este Año de la Misericordia. En nuestras Parroquias comenzará el jueves día 3 de Marzo tras la misa vespertina hasta el viernes 4 comienzo de la misa. Pero para llevar a cabo esta iniciativa hemos de apuntarnos a los turnos de oración que tenemos en la sacristía.
Ese mismo viernes día 4, en la Parroquia de San Pedro celebraremos una Vigilia de Oración a las 21 h. El lema de dicha Vigilia será: “Misericordia quiero y no sacrificios”. Contaremos con la presencia de la imagen del Cristo de la Expiración. En ella participaremos los fieles y grupos de ambas parroquias.
El papa Francisco recomienda a todas las Iglesias que hagan una peregrinación como signo del Año Santo de la Misericordia. Las parroquias de nuestro Arciprestazgo hemos organizado una Peregrinación al Cristo del Espíritu Santo (Malagón). La fecha es el sábado día 5 de marzo: comenzará a las 10,30 la mañana hasta la media tarde. Para apuntarse y más detalles preguntar en cada parroquia.
En esta semana, comienzo de la Cuaresma, el Papa Francisco se ha reunido en torno a la cátedra del Apóstol Pedro, un numero bastante numeroso que el Papa los ha reconocido como misioneros de la Misericordia. Leer mas......
Misioneros de la Misericordia
En esta semana, comienzo de la Cuaresma, el Papa Francisco se ha reunido en torno a la cátedra del Apóstol Pedro, un numero bastante numeroso que el Papa los ha reconocido como misioneros de la Misericordia concediéndoles el don de perdonar una serie de pecados por medio del sacramento de la Reconciliación.
En la celebración de la Eucaristía que tuvieron en la Basílica de San Pedro, en la tarde del Miércoles de Ceniza, el Papa exhortaba, rogaba y pedía a estos misioneros que volvieran a resonar con más fuerza aquellas palabras compasivas y llenas de amor del Señor cuando pedía a sus discípulos que ataran y desataran los pecados cometidos, es decir, perdonar y absolver.
Los misioneros de la misericordia estarán “limitados exclusivamente” a absolver estos cuatro pecados graves.
1.- La profanación de las especies (hostias y vino consagrado) de la Eucaristía robándolas o guardándolas para algún propósito sacrílego.
2.- El uso de la fuerza física contra el Romano Pontífice.
3.- La absolución de un cómplice en un pecado contra el sexto mandamiento (por ejemplo si un sacerdote tiene relaciones sexuales con una mujer o con otro hombre, luego lo confiesa y lo absuelve de ese pecado); y
4.- La violación del secreto de confesión por parte del confesor.
Como todos los demás sacerdotes en ocasión del Año Jubilar, los misioneros de la misericordia podrán perdonar el pecado del aborto.
El rito del envío se produjo al final de la celebración y comenzó con la siguiente oración del Santo Padre hacia los misioneros: “Queridísimos, dirijamos nuestra alabanza y nuestra súplica a Dios Padre, dador de todo bien, por estos hermanos nuestros enviados a llevar a diversas regiones el feliz anuncio de la misericordia en el nombre del Señor nuestro Jesucristo”.
Luego de unos segundos en silencio, el Santo Padre continuó:
“Te bendecimos y te alabamos, oh Dios, porque en el misterioso designio de tu misericordia has enviado al mundo a tu Hijo para liberar a los hombres de la esclavitud del pecado mediante la efusión de su sangre y, colmarlos de los dones del Espíritu Santo.
Mira Señor, a estos siervos tuyos, que enviamos como mensajeros de misericordia, de salvación y de paz.
Guía sus pasos con tu diestra y sostenlos con la potencia de tu gracia para que no sucumban ante el peso de las fatigas apostólicas.
Resuene en sus palabras la voz de Cristo y en sus gestos el corazón de Cristo; y cuantos los escuche sean atraídos a la obediencia del Evangelio.
Infunde en sus corazones el Espíritu Santo para que, hecho todo para todos, conduzcan a ti, oh Padre, una multitud de hijos que en la Santa Iglesia te alaben sin fín. Por Cristo Nuestro Señor”.
Año de la Misericordia
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia (Mt 5, 7)
Desde el comienzo del catecumenado de Adultos para recibir el Sacramento de la Confirmación, Leer mas....