Ciclo A

Exposición del Santísimo Y Oración

 

Exposición del Santísimo 

En San Pedro Apóstol TODOS LOS JUEVES de 19.30 a 20.30

En Santa María TODOS LOS DOMIGOS de 19.00 a 19.30

En Las Mínimas TODA la mañana de 9.30 a 13.00

 

 

 

 

 

 

DOMINGO XIV DEL T. ORDINARIO (ciclo A). 9 de julio de 2023

Za 9,9-10: Mira a tu rey que viene a ti justo y victorioso.

Sal 144: Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi rey.

Rm 8,9.11-13: Si con el Espíritu dais muerte a las obras del cuerpo, viviréis.

Mt 11,25-30: Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.

 

Acostumbrados a manifestaciones de poder con un despliegue de fuerzas impresionantes, la imagen de un rey sobre un pollino, una cría joven de asno mueve más a risa que a alegría. Sin embargo, se recibe espontáneamente más entrañable y familiar que un ejército de última generación. Este asusta con su imponencia, al rey sobre el borriquillo dan ganas de abrazarlo. Con todo, las apariencias pueden llevar a engaño, pues la capacidad que se le atribuye a ese rey es tremenda: la destrucción de todo instrumento de guerra, la implantación de la paz y su soberanía sobre toda la tierra.

La omnipotencia divina deja en ridículo cualquier intento humano por mostrar un poder prevalente. A pesar de su ilimitado poder, no causa miedo, sino simpatía, ternura, conmoción, alegría. Se reconoce en Él a un padre protector cuya fuerza la empleará para defendernos de cualquier peligro. Por ello es causa de alegría que ese poder esté de nuestro lado e invita a la confianza, desconfiando de cualquier otro poder con apariencia de mayor capacidad.

La carne se deja impresionar por otro tipo de fuerzas mientras que el Espíritu Santo nos hace distinguir la cualidad divina y la eficacia de su acción. Cada uno tiene sus reivindicaciones y pugnan en la misma persona que tiene que elegir: entre el rencor y la misericordia, la ira y la paciencia, la supervivencia y la vida eterna. La lucha interior consiste fundamentalmente en hacer prevalecer nuestro yo o dejarnos vencer por el amor de Dios que nos comunica su Espíritu.

El poder del Espíritu desahucia todos los otros poderes comenzando por hacer brotar la humildad y un modo de ver la vida diferente, donde se distingue el rastro de Dios entre los pequeños y los que no cuentan. Nos lleva hacia una alegre irrelevancia en las cosas del mundo. Lo que antes pudiera parecer exitoso, tras el paso del Espíritu, se convierte en basura. Esto que cambia es fundamentalmente el corazón, que mira de un modo diferente; y el progreso espiritual se distingue por la alegría con que se vive: alegría y descanso.

La promesa que nos hace Cristo de un yugo llevadero y una carga ligera abre los ojos a un cansancio fructífero, frente al cansancio erosionante y estéril de las actividades que buscan sacar el máximo partido a la vida, consumiendo el tiempo en lo que no sacia ni hace crecer.

A más trato con el Señor, más apetito por esta vida nueva donde la alegría y la paz son garantía de que realmente eso es lo que buscaba nuestro corazón. 

Programación Pastoral 2021-2022