Calendario Litúrgico

Jubileo Extraordinario de la Misericordia

Del 8 de Diciembre del 2015 al 20 Noviembre del 2016

Con el lema Misericordiosos como el Padre (tomado del Evangelio de Lucas, 6,36) se propone vivir la misericordia siguiendo el ejemplo del Padre, que pide no juzgar y no condenar, sino perdonar y amar sin medida ( Lc 6,37-38).
El logo – obra del jesuita Marko I. Rupnik – se presenta como un pequeño compendio teológico de la misericordia. Muestra al Hijo que carga sobre sus hombros al hombre extraviado, recuperando así una imagen muy apreciada en la Iglesia antigua, porque indicaba el amor de Cristo que lleva a término el misterio de su encarnación con la redención.

El dibujo se ha realizado de manera que se destaque el Buen Pastor El Padre, que toca en profundidad la carne del hombre, y lo hace con un amor capaz de cambiarle la vida. Además, es inevitable notar un detalle particular: el Buen Pastor con extrema misericordia carga sobre sí la humanidad, pero sus ojos se confunden con los del hombre. Cristo ve con el ojo de Adán y este lo hace con el ojo de Cristo. Así, cada hombre descubre en Cristo, la propia humanidad y el futuro que lo espera, contemplando en su mirada el amor del Padre.

La escena se coloca dentro la mandorla que es también una figura importante en la iconografía antigua y medieval por cuanto evoca la presencia de las dos naturalezas, divina y humana, en Cristo. Los tres óvalos concéntricos, de color progresivamente más claro hacia el externo, sugieren el movimiento de Cristo que saca al hombre fuera de la noche del pecado y de la muerte. Por otra parte, la profundidad del color más oscuro sugiere el amor del Padre que todo lo perdona.

El pasado mes de marzo de 2015, en la Basílica de San Pedro, el Papa Francisco anunció la convocatoria del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.
Se inició con la apertura de la Puerta Santa en el Vaticano durante la Solemnidad de la Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre de 2015. Finalizará el 20 de noviembre de 2016, domingo en el que se celebrará la Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey del Universo. El tercer domingo de Adviento, se abrió la Puerta Santa de la catedral de Roma, así como la basílica de San Juan de Letrán y sucesivamente se abrió la Puerta Santa en las otras Basílicas Papales.

El Jubileo, por tanto, será celebrado en Roma y también en las Iglesias del resto del mundo como signo visible de la comunión de toda la Iglesia.

Fuente: Pontificio Consejo Para Promoción de la nueva Evangelización

En la Diócesis de Ciudad Real el día 12 de Diciembre a las 10:30 horas de la mañana el Obispo Don Antonio Algora abrió la puerta de los Reyes, puerta del Perdón iniciando el año Jubilar en nuestra Iglesia Diocesana.

Así mismo, se han declarado varios los santuarios dentro de la Diócesis donde poder peregrinar, confesar, comulgar y recibir las indulgencias para estas ocasiones tan especiales que se dan en toda la Iglesia Universal.

Dos son los santuarios jubilares que existen en nuestro Arciprestazgo Mancha Oeste. Por un lado el Santuario del Santísimo Cristo del Espiritu Santo en Malagón y por otro el Santuario del Cristo de la Luz en Daimiel. Este último está a la guarda y custodia por parte de los religiosos Padres Pasionistas.

 

ORACIÓN POR EL AÑO DE LA MISERICORDIA
 
Señor Jesucristo, tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él. Muéstranos tu rostro y obtendremos la salvación. Tu mirada llena de amor liberó a Zaqueo y a Mateo de la esclavitud del dinero; a la adúltera y a la Magdalena de buscar la felicidad solamente en una creatura; hizo llorar a Pedro luego de la traición, y aseguró el Paraíso al ladrón arrepentido.

Haz que cada uno de nosotros escuche como propia la palabra que dijiste a la samaritana:

¡Si conocieras el don de Dios!

Tú eres el rostro visible del Padre invisible, del Dios que manifiesta su omnipotencia sobre todo con el perdón y la misericordia: haz que, en el mundo, la Iglesia sea el rostro visible de Ti, su Señor, resucitado y glorioso.

Tú has querido que también tus ministros fueran revestidos de debilidad para que sientan sincera compasión por los que se encuentran en la ignorancia o en el error: haz que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.

Manda tu Espíritu y conságranos a todos con su unción para que el Jubileo de la Misericordia sea un año de gracia del Señor y tu Iglesia pueda, con renovado entusiasmo, llevar la Buena Nueva a los pobres proclamar la libertad a los prisioneros y oprimidos y restituir la vista a los ciegos.

Te lo pedimos por intercesión de María, Madre de la Misericordia, a ti que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos.

Amén.

Monaguill@s

 

 

 

 

 

Sirviendo a Jesús en el Altar

Programación Diocesana "Vocación"

Actos en honor a Virgen de las Cruces

La Voz de Papa Francisco

Xtantos

Imagen, frase de la Semana

"Bienaventurados los corazones flexibles, porque no se romperán" (San Francisco de Sales)